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martes, 21 de julio de 2015

juicio, entendimiento, razón y reglas

Estas reglas hacen que poseas un juicio libre y bueno, puesto que el buen juicio nace del buen entendimiento y el buen entendimiento deriva de la razón que viene de las buenas reglas y las buenas reglas son hijas de la buena experiencia, que es la madre común de todas las ciencias y las artes. De aquí que, teniendo en mente los preceptos de mis reglas podrás, solamente con el juicio rectificado, juzgar lo desproporcionado en una obra, bien en la perspectiva, las figuras o cualquier cosa.
Leonardo da vinci

Si quieres estar sano observa estas formas

No comas sin desearlo, y cena levemente;
Mastica bien, y aquello que recibas,
que esté bien cocinado y de simple forma.
El que medicina toma, mal se informa;
guárdate de la ira y huye del aire encerrado,
levántate erguido cuando te retires de la mesa;
al mediodía no duermas.
Que el vino sea templado, poco y espeso,
no lo bebas con frecuencia ni con el estómago vacío;
ni retrases ni induzcas la ida al baño;
si haces ejercicio, que sea moderado.
No estés con el vientre hinchado y con la cabeza inclinada
y cúbrete bien por la noche;
descansa la cabeza y ten la mente jovial,
huye de la lujuria, y está atento a la dieta.
Leonardo da Vinci

Comportamiento en la mesa

Ningún huésped debe sentarse sobre la mesa, ni sentarse de espaldas a la mesa, ni sobre el regazo de alguno de los demás huéspedes.
No debe colocar su pierna sobre la mesa.
No debe permanecer sentado debajo de la mesa durante un lapso de tiempo sea cual sea.
No debe colocar su cabeza sobre su plato para comer.
No debe tomar comida del plato de su vecino de mesa a menos que primero haya tenido su permiso para hacerlo.
No debe colocar pedazos desagradables, o a medio morder, de su propia comida sobre el plato de su vecino de mesa sin primero pedirle permiso para hacerlo.
No debe limpiar su cuchillo sobre la ropa de su vecino de mesa.
No debe usar su cuchillo para tallar la mesa.
No debe limpiar su armadura en la mesa.
No debe tomar el alimento de la mesa y meterlo en su bolso o dentro de sus botas para darle uso más adelante.
No debe dar mordiscos a las frutas que se encuentran en la bandeja de frutas y luego retornarlas a esa misma bandeja.
No debe escupir enfrente de él.
Ni tampoco a su lado.
No debe pellizcar ni dar palmadas a su vecino de mesa.
No debe emitir bramidos ni dar codazos.
No debe enrollar los ojos ni hacer gestos faciales aterradores.
No debe meter su dedo en su nariz ni en su oído mientras que conversa.
No debe fabricar modelos, ni encender fuegos ni practicar la hechura de nudos sobre la mesa.
No debe dejar en libertad sus aves sobre la mesa.
No debe dejar en libertad culebras ni escarabajos tampoco.
No debe tocar su laúd, ni ningún otro instrumento que pudiera ir en detrimento de su vecino de mesa.
No debe cantar ni hacer un discurso ni insultar ni siquiera proponer adivinanzas procaces si una dama está a su lado.
No debe realizar conspiraciones en la mesa.
No debe hacer sugerencias lascivas a los pajes ni tampoco jugar con sus cuerpos.
Ni tampoco debe prender fuego a su vecino de mesa mientras está a la mesa.
No debe golpear a un sirviente.
Y si ha de vomitar, entonces debe abandonar la mesa.
Lo mismo si ha de orinar.
Leonardo da Vinci