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sábado, 12 de noviembre de 2016

Las frases del amor

Así es como termina siempre. Un poco de magia. Un poco de humo. Algo flotando. Pero no funciona sin los medios adecuados: un poco de risa, un hombre, una hermosa mujer y amor. Comencemos por el principio. Primero un hombre. No, no está solo. Todavía. Ese es el primer paso: un hombre. Luego viene la risa, la mujer, el amor.
Un hombre entra a un bar. Ve a una hermosa mujer ¿Se conocen? No parece. Pero aún así parecen conocerse ¿Quién conoce a quién? ¿Esto es un comienzo o un fin? Eso es lo que estamos por ver. El comienzo y el fin, Amor y adiós. Sé que no necesito decirlo pero recuerden: Todo es una película. Es una interpretación, pero aún así, duele.
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Todos están buscando amor, los queridos niños. Puede ser un poco una batalla. ¡Que comience!
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– ¿Por qué está tan obsesionado con el amor?
– No sé si lo estoy.
– No, pero es famoso por escribir sobre él apasionadamente.
– Porque me interesa, supongo.
– Como hombre ¿Cree que su visión del amor es diferente a la de la mujer?
– Como detesto las generalizaciones, permítame darle una: Creo que el amor significa algo diferente para un hombre que para una mujer. Para una mujer, el amor es una necesidad. Algo sin lo que no puede vivir, es una elección consciente, algo que ella decide.
– ¿Entonces puede ser una elección consciente que uno elige hacer?
– Si ¿No? Pero el romance no necesita excluir el amor como elección consciente. Los hombres sólo queremos que el amor nos tome por sorpresa. Es algo que no queremos planear, porque en realidad es algo bastante vergonzoso. Algo que interfiere en el camino. Ya sea un fin o un medio el amor tiene que ser impuesto para seguir siéndolo.

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domingo, 26 de julio de 2015

¿Por qué ver cine produce depresión?

Ha habido periodos de mi vida en los que he dedicado meses enteros a ver películas viejas, los clásicos de todos los tiempos, y el recuerdo que me queda de esas bonitas jornadas es un largo aburrimiento, un aburrimiento de muerte, como dice Flaubert. Deseos de lanzarse por la ventana.
No me voy a lanzar por la ventana porque matarse no es elegante. No me voy a matar en esta temporada ni me he intentado matar en otras épocas cuando me consagro a ver películas pero sí vale la pena preguntarse si a toda la gente que se lanza a esas aventuras le pasa lo mismo que a mí y por qué no pasa con la lectura.
Puedo leer libros semanas enteras durante todo el día y me siento de muy bien ánimo todo el tiempo, pero con el cine la experiencia es a otro precio. ¿será porque las grandes historias son muy tristes? ¿tiene que ver con la imagen? ¿es porque el cine es como la vida? ¿es la música? ¿son los actores? ¿a toda la gente le pasa lo mismo o sólo a mí? ¿es porque se suman todas las artes en las mejores películas?
Viendo cine todos los días de la semana durante todo el día pienso en el abismo de Pascal que Baudelaire quiso expresar en su poema y recuerdo que esas experiencias son renovadoras, así deben ser los exorcismos y los retiros espirituales. Pienso en el aburrimiento de mis escritores favoritos y en la novela de Alberto Moravia titulada El aburrimiento. No la leí pero sospecho que el protagonista se aburría mucho. Pienso en el aburrimiento de los presos y de los enfermos. Pienso en las personas enfermas de tristeza que reciben electrochoques o drogas psiquiátrica que los devuelven a la vida, que les hace ver la vida hermosa de forma artificial durante un breve periodo de tiempo. Pienso en la gente adicta a las redes sociales porque allá crean la ilusión de que no están solos, de que no están tristes ni abandonados. Así de profunda soy.
Casi toda la gente inteligente y analítica se aburre mucho. Casi ninguno de mis escritores favoritos es una persona feliz y realizada como Ricardo Silva Romero, Héctor Abad Faciolince, Alberto Salcedo Ramos o Daniel Samper Ospina. ¿La única persona que se siente bien en Colombia y además de eso escribe muy bien soy yo?
Me quedan cuarenta y nueve y espero sobrevivir. Era peor hace veinte años, cuando veía tres películas seguidas de Roman Polanski y me imaginaba la sensación que lleva a la gente a consumir drogas, alcohol o a tirarse por la ventana. Yo no lo hago ni lo haré, pero siempre termino pensando en la gente que lo hace. ¿tan tristes se sienten? ¿tan vacías son sus tristes vidas?
Se supone que no estamos hechos de vacío sino de energía y esa energía se altera por diferentes razones. ¿por qué razón el cine hace que la energía del cuerpo se viva como espacio vacío traducido en tristeza? ¿me pasa sólo a mí? ¿mucha gente pasa meses encerrada en su casa viendo películas todo el día conscientes de que el cine los hace sentir un poco locos o un poco tristes o acaso soy la única valiente que sobrevive a la experiencia mientras tomo aguas aromáticas y acaricio el lomo de la perra de la vecina cuando salgo a almorzar?
Hoy he pensado todo el día en los encierros voluntarios en clínicas psiquiátricas de Lars von Trier después de hacer sus pelìculas, las de antes, las que le quedaban tan bien hechas bajo el efecto del alcohol, el pesimismo y el aburrimiento. ¿Los grandes directores están un poco locos? ¿A Andrés Caicedo lo mató el cine?

sábado, 25 de julio de 2015

Cincuenta sombras de Grey

En tiempos de estupidez universal y del tan efectivo voz a voz seguramente Cincuenta sombras de Grey será la película más taquillera de la historia del cine. El porno para mamás que hizo famoso el libro logrará que muchos de los que no lo leímos -por puro amor propio- veamos la película por curiosidad, para ver la reacción del público, para apreciar cómo presentan el supuesto porno en pantalla gigante para ser visto en plan familiar y porque es menos doloroso ver una mala película que leer un mal libro. Perdemos menos tiempo y no estamos obligados a reciclar.
La película recrea la historia de amor de una joven inexperta, juiciosa, bien educada, con valores, bonita, inocente y sumisa que se enamora de un hombre mayor, experimentado, atractivo, rico, dominante y machista. La típica historia soñada por millones de niñas pobres que quieren triunfar, inspirarse viendo telenovelas porque sospechan que aquello que le pasa a las heroínas podría pasarle a ellas también y se preparan para lograrlo. La mayoría fracasa porque así es la vida, porque lo que pasa en los libros, en las telenovelas y en el cine no le pasa casi a nadie, es un simple consuelo para que el público se olvide -mientras disfruta de la obra- de su propia miseria personal. Cuando se acaba la película se reencuentran de nuevo con la dolorosa realidad, con el soñador fracasado.
Cincuenta sombras de Grey es un gran pretexto para que las feministas se indignen porque la mujer es tratada como un objeto que se pone a disposición del hombre a cambio de regalos caros. El orden patriarcal y falocéntrico es asumido por hombres y mujeres en la película y en la sala de cine, en los millones de lectoras deseosas de ser sometidas por un hombre frío que las domina, a ellas les resulta excitante imaginar que son atadas y golpeadas. Desean ser tan afortunadas como la protagonista de la historia mientras engordan, educan a sus hijos y soportan a su marido gordo y desagradecido.
La película es una bonita fusión entre liberación sexual y mentalidad de prepago. El hombre le pide apertura mental a la mujer y mientras lo hace reconoce que tiene traumas de infancia y termina seducido, enamorado de la mujer que quiere tocarlo, mirarlo a los ojos, dormir a su lado, no simplemente constituirse en su objeto sexual. Es una historia tonta que produce risa, risa estúpida, nada que ver con la historia de O, Irreversible, El amante, Luna de hiel, El último tango en París o Saló o los 120 días de Sodoma. Es una película estúpida para un público estúpido que ríe ante su propia estupidez porque se siente engañado. Iban a ver porno y les terminaron ofreciendo una insulsa historia de amor, se sienten burlados y sólo pueden reír ante sus expectativas truncadas.
El público va dispuesto a estimularse viendo imágenes estimulantes que nunca llegan, las escenas más fuertes son menos fuertes que las que se pueden ver en películas de mujeres y carros o en algunas telenovelas. Cuando la pareja de enamorados descubre que su sentimiento está mucho más allá del cuerpo y notamos que se acabó el asunto la gente ríe asombrada porque cae en cuenta de que han sido burlados de nuevo por la publicidad, el marketing, el voz a voz y el instinto básico que los lleva a creer que el sexo es lo más importante en la vida, porque fantasearon con la idea de que ir a cine con una amiga a divertirse un poco en un plan diferente, algo que los sacará de la rutina de los sábados resultó ser sólo otra mala película, como lo son la mayoría de las películas que se ven un sábado en una sala de centro comercial.

sábado, 18 de julio de 2015

Raymond Chandler y la entrega de los premios

Si usted puede pasar frente a las caras horriblemente idiotas en las gradas afuera del salón sin un sentimiento de colapso de la inteligencia humana; si puede soportar la tempestad de flashes estallando ante los pobres pacientes actores que, como reyes y reinas, nunca tienen derecho a lucir su aburrimiento; si puede echar una mirada a esta asamblea de lo que se supone que es la élite de Hollywood y decirse, sin un sentimiento de angustia: "en estas manos están los destinos del único arte original que ha concebido el mundo moderno"; si puede reírse, y probablemente lo hará, de los chistes de los presentadores en el escenario, chistes que no fueron los bastante buenos para usar en sus programas de radio; si puede soportar el falso sentimentalismo y los lugares comunes de los funcionarios y la afectada dicción de las reinas del glamour (debería oírlas después de cuatro martinis); si puede hacer todo eso con elegancia y placer, y no sentir una oleada de horror salvaje y desamparado ante la idea de que la mayoría de estas personas realmente se toman sus vulgares actuaciones en serio; y si después puede salir a la noche a ver a la mitad de la fuerza policial de Los Ángeles reunida para proteger a los seres dorados de la plebe en los asientos gratuitos, aunque no puedan protegerlos de ese espantoso gemido que produce su aparición, como el destino silbando a través de una caracola vacía; si pueden hacer todo eso y seguir pensando a la mañana siguiente que el negocio del cine merece la atención de una sola mente inteligente y artística, entonces es seguro que usted pertenece al negocio del cine.
El simple arte de escribir. Raymond Chandler. Cartas y ensayos escogidos. España: Emecé. 2004: 326 páginas.

miércoles, 15 de julio de 2015

Las frases del amor

Así es como termina siempre. Un poco de magia. Un poco de humo. Algo flotando. Pero no funciona sin los medios adecuados: un poco de risa, un hombre, una hermosa mujer y amor. Comencemos por el principio. Primero un hombre. No, no está solo. Todavía. Ese es el primer paso: un hombre. Luego viene la risa, la mujer, el amor.
Un hombre entra a un bar. Ve a una hermosa mujer ¿Se conocen? No parece. Pero aún así parecen conocerse ¿Quién conoce a quién? ¿Esto es un comienzo o un fin? Eso es lo que estamos por ver. El comienzo y el fin, Amor y adiós. Sé que no necesito decirlo pero recuerden: Todo es una película. Es una interpretación, pero aún así, duele.
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Todos están buscando amor, los queridos niños. Puede ser un poco una batalla. ¡Que comience!
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- ¿Por qué está tan obsesionado con el amor?
- No sé si lo estoy.
- No, pero es famoso por escribir sobre él apasionadamente.
- Porque me interesa, supongo.
- Como hombre ¿Cree que su visión del amor es diferente a la de la mujer?
- Como detesto las generalizaciones, permítame darle una: Creo que el amor significa algo diferente para un hombre que para una mujer. Para una mujer, el amor es una necesidad. Algo sin lo que no puede vivir, es una elección consciente, algo que ella decide.
- ¿Entonces puede ser una elección consciente que uno elige hacer?
- Si ¿No? Pero el romance no necesita excluir el amor como elección consciente. Los hombres sólo queremos que el amor nos tome por sorpresa. Es algo que no queremos planear, porque en realidad es algo bastante vergonzoso. Algo que interfiere en el camino. Ya sea un fin o un medio el amor tiene que ser impuesto para seguir siéndolo.