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viernes, 11 de noviembre de 2016

Debemos estar dispuestos a despojarnos de nuestra voluntad

Si queremos ingresar con confianza a un campo donde cambia de manera radical el significado de las palabras y el poder concedido a los objetos, debemos estar dispuestos a despojarnos de nuestra voluntad, reemplazándola por una atención flotante que pueda captar la diversidad de perspectivas anímicas e imágenes corporales que emergen bajo el efecto del psicoactivo. Esta pluralidad de representaciones puede presentarse en un primer momento con el rostro de la locura, situación que debemos manejar con delicadeza para no terminar identificando la pérdida de control con una vivencia psicótica. Pues la enfermedad mental no se configura sólo por las sensaciones de ruptura o la disminución en la capacidad de síntesis del yo, sino por la combinación de esta dispersión vivencial con la respuesta defensiva de quien intenta mantener el autocontrol, disparándose niveles de ansiedad y pensamientos persecutorios que se incrementan cuando tratamos de interpretar la exaltación alucinada con las técnicas acumulativas y teleológicas de la voluntad.
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Sacrificio sagrado

Nuestro ego -poco importa el nombre que le demos a ese factor de alienación- no es más que una copia pálida, una aproximación de nuestro ser esencial. Nos identificamos con ese doble tan irrisorio como ilusorio. Y de pronto aparece “el Original”. El amo del lugar vuelve a tomar el sitio que le corresponde. En ese momento, el yo limitado se siente perseguido, en peligro de muerte, lo que es totalmente cierto. Porque el Original acabará por disolver el doble. En cuanto humanos identificados con nuestro doble, tenemos que comprender que el invasor no es sino uno mismo, nuestra naturaleza profunda. Nada nos pertenece, todo es del Original. Nuestra única posibilidad es que aparezca el Otro y nos elimine. No sufriremos de ese crimen, pero participaremos en él. Se trata de un sacrificio sagrado en el cual uno se entrega entero al amo, sin angustia.
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¿Por qué el adicto a las drogas se aísla?

¿Qué sería de los demás? ¿Qué de las relaciones humanas? En la conversaciones de aquella mañana , hallo constantemente repetida esta pregunta:” ¿Qué hay acerca de las relaciones humanas? “. ¿Cómo se podría conciliar esta bienaventuranza sin tiempo de ver como se debería ver con los deberes temporales de hacer lo que se debería hacer y sentir lo que se debería sentir? “Deberíamos ser capaces de ver estos pantalones como infinitamente importantes y a los seres humanos todavía como más infinitamente importantes”, dije. Deberíamos… Pero, en la práctica, esto parecía imposible. Esta participación en la gloria manifiesta de las cosas no dejaba sitio, por decirlo así,  a lo ordinario, a los asuntos necesarios de la existencia humana, y, ante todo, a los asuntos relacionados con las personas. Porque las personas son ellas mismas y, en un aspecto, por lo menos,  yo era ahora un No-mismo, que simultáneamente percibía y era el No-mismo recién nacido, el comportamiento, la apariencia, la misma idea del sí mismo habían dejado momentáneamente de existir y, en cuanto a los otros sí mismos, sus antes semejantes, no parecían desagradables -el desagrado no era una de las categorías en función de las que estaba pensando-, sino enormemente ajenos.
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Un mundo de belleza visionaria

Cuando el cerebro se queda sin azúcar, el desnutrido ego se siente débil, se resiste a emprender los necesarios quehaceres y pierde todo su interés en las relaciones espaciales y temporales que tanto significan para un organismo deseoso de ir tirando por el mundo.  Cuando la Inteligencia Libre se cuela por la válvula  que ya no es hermética, comienzan a suceder toda clase de cosas biológicamente inútiles. En algunos casos, se pueden tener percepciones extrasensoriales. Otras personas descubren un mundo de belleza visionaria. A otras más se les revela la gloria, el infinito valor y la plenitud de sentido de la existencia desnuda, del acontecimiento tal cual, al margen del concepto. En la fase final de la desaparición del ego -y no puedo decir si la he alcanzado tomando mescalina- hay un “oscuro conocimiento” de que Todo está en todo, de que Todo es realmente cada cosa. Yo supongo que esto es lo más que una inteligencia finita puede acercarse a “percibir cuanto  esté sucediendo en todas las partes del universo”.
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Séneca, Pascal y Bourdieu

Las grandes ideas se me pasan por la mente mientras camino y las grandes sensaciones ocurren mientras lavo ropa a mano. Tengo pensado cambiar de casa antes de cumplir cincuenta años, no vivir más de quince en el mismo lugar para que el cambio de espacio me modifique la red neuronal. No creo que encuentre una casa nueva con lavadero, creo que estaré obligada a comprar una lavadora y eso sí que es una verdadera pena porque tendré que renunciar a una gran sensación, casi la mejor de todas. Supongo que la sensación que experimento, el éxtasis, está relacionado con el hecho de oír y ver correr el agua. Supongo que el movimiento del cuerpo activado por la vista y el oído, por el hecho de hacer algo que he disfrutado siempre, hace que se me active el cerebro, que experimente el vuelo sin salir de la casa y que me pregunte en medio del viaje por qué me siento tan bien.
Esta mañana en medio del éxtasis recordé que hace veinte años tenía pensado escribir un ensayo muy erudito de veinte páginas titulado “Séneca, Pascal y Bourdieu”, recordé que estaba segura de que había una relación total, una secuencia lógica y misteriosa entre estos tres autores y que al haberlos leído en orden: primero a Séneca, después a Pascal y finalmente a Bourdieu, un día caminando descubrí que estaba casi obligada a escribir, a compartir mi hallazgo con la humanidad entera. El tiempo pasó y el ensayo no fue escrito, pero todavía estoy segura de que ellos son los grandes sabios del mundo occidental y sé también que para mí ha sido muy fácil vivir, jugar con la escritura y ser una crítica rigurosa porque la suma de estos tres autores da todas las pistas, todos los trucos para vivir y para escribir.
¿Qué es lo que vale la pena leer porque el ensayo no lo pienso escribir?
¿Cuáles son los libros fundamentales de los tres sabios que es preciso leer en secuencia para descubrir el misterio de la vida, lo fácil y placentero que puede llegar a ser cada momento?
Podría seguir formulando preguntas y decir cuáles son los títulos de los libros, lo complicado es que el lector sepa comprender esos libros porque los tres pueden llegar a parecer lo que no son. El más complicado es Pascal, no es fácil hacerle a entender a la gente que no se fije en el creyente, en el Cristo de Pascal sino en lo demás.
Así como hay cinco predisposiciones para leer la Biblia, hay tres o cuatro formas de leer a Séneca, a Pascal y a Bourdieu, especialmente a Pascal. No es casualidad que Pierre Bourdieu hay escrito este libro:
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Mi sueño es que usted intente leer estos libros con la seguridad de que está leyendo a tres sabios y pueda llegar a la esencia del ser de estos tres libros:
1.
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2.
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3.
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Esas no son penas

La semana pasada tuve una conversación muy erudita con Estefanía Uribe Wolff, una joven promesa de la literatura colombiana que ha publicado un solo libro en el que retumban dos voces de las letras hispanas: Juan Rulfo y Fernando Vallejo:
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Le pregunté a Tefa entre sollozos por qué los ensayistas tienen la bendita manía de posar con libros -para la foto- en vez de aparecer subidos en un rodadero o con una peluca afro y entre las dos concluimos que los grandes intelectuales asumen poses porque tal vez son inseguros y necesitan reafirmarse y ese es el motivo por el cual aparecen (buscando en Google-Imágenes) con sus libros al lado, al frente o atrás:
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Tefa me propuso que fuera más osada: que no sólo usara peluca afro sino que buscara la rosada -la del Pibe- y esta fue la mayor aproximación que encontré en Cachivaches (la tienda de moda), con la ilusión de aparecer en el futuro al lado de los grandes intelectuales y ensayistas del pasado, del presente y del futuro, con los más grandes del mundo y de todos los tiempos, claro:
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Aquí poso con libros y con gafas para parecer un poco más creíble:
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Mientras compraba la fallida peluca del Pibe recordé que siempre soñé con verme un poco como Marina Abramovic,  Terele Pávez y Charlotte Gainsbourg pero el problema es que no soporto el pelo largo.
Compré esta otra peluca para gozar durante media hora con mi fantasía:
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…..
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sábado, 27 de agosto de 2016

El cerebro es capaz de producir cualquier estado producido por drogas

La dependencia psíquica se relaciona con las propiedades reforzadoras de los opioides: positivas al principio (los efectos placenteros), negativas después (evitar la aparición del síndrome de abstinencia). La influencia del ritual de la inyección de la morfina desempeña un papel fundamental en la dependencia psíquica del adicto. Algunos lo llaman el “hábito de la aguja”, aunque en animales se ha visto que no sólo el piquete participa en el efecto. Dos interesantes experimentos nos ofrecen las pruebas.
En uno de ellos se investigaba el efecto de un antagonista de narcóticos el cual se administraba a todos los sujetos. A éstos se les dividió en tres grupos: uno de ellos se inyectaba una solución salina, otro de ellos se administraba una dosis baja de morfina, y el otro grupo se inyectaba una dosis elevada. Para hacer que los voluntarios se sintieran en confianza se trataron de recrear las condiciones de la administración habitual, en la que el adicto se inyectaba la droga en el baño. Así, se acondicionó un baño donde los morfinómanos, usando su propio equipo y ritual, se inyectaban una de las tres soluciones.
Al principio todos ellos reportaban efectos placenteros, a pesar de estar bajo los efectos del antagonista. Fue sólo después de tres a cinco sesiones cuando empezaron los reportes subjetivos de ausencia de efectos. Un sujeto, sin embargo, mostraba los efectos típicos de los opiáceos, ¡incluyendo la característica constricción pupilar! hasta la sesión 26, a pesar de que pertenecía al grupo que se inyectaba solución salina. Estos experimentos demostraban que el cerebro es capaz de reproducir cualquier estado producido por drogas, en ausencia de ellas. El dicho: “Nos ponemos como queremos”, tendría que ver con ello, y se aplicaría también a cualquier estado de ánimo.9789681666613

Jim: devuélveme los libros

Para que entienda el ejercicio anterior lo invito a que se guíe con esta etiquetahttps://elsyrosascrespo.wordpress.com/tag/proyecto-jim/. Comience por el principio
Ahora el poema:
No sé si te amo
Sé que no te odio
No puedo odiar a nadie
Pero extraño los libros que te presté
Anda, no seas malo, envíalos vía Efecty
Te los presté porque pensé que nos veríamos pronto
Pero ya pasaron más de dos meses y el ambiente sigue siendo turbio
¿Ves que el poema lo estoy escribiendo en forma de árbol?
Es porque me gusta jugar
Vamos abajo
Corto
Extenso de nuevo
Porque me gusta escribir
Y me encanta que leas lo que escribo
Debería dejar de hablarte por ser tan burdo
Pero mi desgracia es que eres muy inteligente y sensible
Y estoy dispuesta a soportar tus cambiantes estado de ánimo, así es.
Ya te dije que no soy masoquista, estúpida ni tonta
No necesitas que lo diga
Lo sabes
Bye
Ahora veamos la versión en inglés  sin forma de árbol y en la versión traductor de Google (mucho más “poética”, claro)
I do not know if I love you

I know you do not hate

I can not hate anyone

But strange books I lent you

Come on , do not be mean , send via Efecty

I lent you because I thought we would soon

But they spent more than two months and the environment remains murky

Do you see the poem I'm writing in a tree ?

It's because I like playing

Lets go down

Short

Extensive again

Because I like to write

And I love to read what I write

You should stop talking for being so crass

But my misfortune is that you are very intelligent and sensitive

And I'm willing to support your changing mood, it is.

I told you I 'm not a masochist , stupid or silly

No need to say it

You know

Bye

jueves, 7 de julio de 2016

Al fin y al cabo quiero liberarme

Yo no me aferro a las cosas. Porque entonces estaría listo. Al fin y al cabo quiero liberarme. Eso se arroja, como de un globo. Se arrojan sacos de arena que son los libros, y entonces se sube más. Cuando se arrojan sacos, en realidad se tendría que subir más. También con todo libro que se arroja habría que subir más. ¿No es una imagen bonita? Ahora bien, mientras se tiran alegremente sacos por el lado izquierdo y se cree que está subiendo, un peñasco lo destroza por detrás. O uno tiene una mujer que, a sus espaldas, va cortando las velas, mientras uno se balancea embobado.
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martes, 31 de mayo de 2016

La risa de los estúpidos

Cuántas veces les he aconsejado a quienes acuden a mí, en su angustia y en su desaliento, que se vuelquen al arte y se dejen tomar por las fuerzas invisibles que operan en nosotros. Todo niño es un artista que canta, baila, pinta, cuenta historias y construye castillos. Los grandes artistas son personas extrañas que han logrado preservar en el fondo de su alma esa candidez sagrada de la niñez y de los hombres que llamamos primitivos, y por eso provocan la risa de los estúpidos.
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martes, 22 de marzo de 2016

¿Fernando Vallejo es cátaro?

Más que una herejía, el catarismo fue una religión pues su creencia fundamental es un dualismo que se opone a la fe cristiana en todas sus modalidades, de la católica romana a la bizantina. Sus orígenes están en Persia, cuna de religiones dualistas. Los cátaros profesaban no sólo la coexistencia de dos principios -la luz y las tinieblas- sino en su versión más extrema, la de los albigenses, la de dos creaciones. Como varias sectas gnósticas de los primeros siglos, creían que la tierra era la creación de un demiurgo perverso (Satán) y que la materia era, en sí misma, mala, condenaban la violencia, eran vegetarianos, predicaban la castidad (la reproducción era un pecado), no condenaban el suicidio y dividían a su Iglesia en “perfectos” y simples creyentes. El crecimiento de la Iglesia cátara en el mediodía de Francia y en el norte de Italia es un fenómeno asombroso, no inexplicable: el dualismo es nuestra respuesta espontánea a los horrores y las injusticias de aquí abajo. Dios no puede ser el creador de un mundo sujeto al accidente, al tiempo, al dolor y a la muerte; sólo un demonio pudo haber creado una tierra manchada de sangre y regida por la injusticia.
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miércoles, 16 de marzo de 2016

Sexualidad pura

El furor amoroso de Simetha parece inspirado por Pan, el dios sexual de pezuñas de macho cabrío, cuya carrera hace temblar al bosque y cuyo hálito sacude los follajes y provoca el delirio de las hembras. Sexualidad pura. Pero una vez cumplido el rito, Simetha se calma como, bajo la influencia de la luna, se calma el oleaje y se aquieta el viento en la arboleda.
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domingo, 17 de enero de 2016

El secreto revelado de Adolfo Zableh

Hoy quiero analizar la columna de Adolfo Zableh titulada “De eso no se habla” a la luz de lo planteado por Paula Sibilia en La intimidad como espectáculo(2008). La columna fue publicada en El Tiempo y en Twitter causó y sigue causando revuelo; sospecho que las frases cargadas de afecto de parte de los comprensivos lectores para la víctima de abuso sexual en la infancia son mucho más efusivas en Facebook porque en Facebook las personas suelen ser  más emocionales que en las demás redes sociales.
Una de las frases al comienzo del texto dice: “A cualquiera lo matan por meterse con quien no debe”, se refiere a los periodistas asesinados en Colombia. Yo no soy periodista, pero por tratar temas sensibles como este me han cerrado la cuenta tres veces en Twitter, me han amenazado cinco veces de muerte y una con ácido. Espero que el análisis de la columna que ha despertado tantas emociones en los cibernautas colombianos no se vaya a constituir en una nueva amenaza de muerte o en la suspensión de mi nueva cuenta de Twitter. Los invito a leer de manera objetiva y desapasionada. Recuerden que no estar de acuerdo con la mayoría no debe convertir al disidente en enemigo o en objetivo militar.
Paula Sibilia nos presenta en su libro el triste panorama que estamos viviendo desde hace ya bastante tiempo en lo relacionado con el yo narrador y la creación del autor. Las obras que se producen, quién las produce, con qué propósito, quién las ve, cómo se exhiben, quién gana con la exhibición, etc.
El libro está dividido en nueve partes:
El show del yo.
Yo narrador y la vida como relato.
Yo privado y el declive del hombre público.
Yo visible y el eclipse de la interioridad.
Yo actual y la subjetividad instantánea.
Yo autor y el culto de la personalidad.
Yo real y la crisis de la ficción.
Yo personaje y el pánico de la soledad.
Yo espectador y la gestión de sí como una marca.
Es un libro erudito que nos recuerda los textos más representativos de Walter Benjamin, Virginia Woolf, Marcel Proust, Friedrich Nietzsche y Guy Debord, entre muchos otros, en temas relacionados con procesos de escritura, la figura del autor, la materia para la narración, el arte de futuro, el comercio del arte, la preeminencia del arte sobre el artista y el propósito buscado por el autor en el momento de aventurarse en el ejercicio de la escritura o de cualquier otro tipo de creación.
 La sociedad del espectáculo, “La obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica” y Ecce Homo se constituyen en los textos fundamentales a partir de los cuales se articulan las ideas centrales, que no son nada alentadoras y que en un lector culto y atento pueden llevarlo a replantear el papel que juegan sus textos en la red, en un blog por ejemplo, en un espacio tan banal como el soporte que uso para redactar y publicar esta  crítica, precisamente.
La autora considera que los blogs y YouTube son los grandes soportes para crear historias y que casi todas las historias que se presentan en esos espacios son historias banales narradas por gente común que busca ser vista y leída y que para conseguirlo se valen de estrategias que en muchas ocasiones atentan contra su dignidad como seres humanos. A ellos no les importa, lo que de verdad importa es que los vean y los lean.
Los textos que circulan en la red son en su mayoría textos de gente común, personas que quieren ser visibilizadas, reconocidas y remuneradas, lo que esas personas no saben es que las usan. Hay una parte del libro relacionada con el trabajo de marketing que hay detrás de las grandes pequeñas figuras de la web, la gente que se siente triunfadora porque le sirve a una marca.
Hay un gran despliegue a lo largo del libro sobre la forma en que se ha perdido la obra para destacar la figura del autor, ya no importa qué se escribe sino quién lo escribe y qué se sabe de esa persona, especialmente de su vida privada, de su intimidad más escabrosa, preferiblemente relacionada con sus experiencias  sexuales, sus intentos de suicidio, sus desórdenes alimenticios, su deseo infinito de morir o de matar. Los lectores y espectadores no esperan historias bien narradas sino hechos reales de gente común, gozan viendo cómo se va narrando una vida, no importa de quién sea, y quieren conocer muchas vidas, no sólo una, y por eso Twitter es el espacio perfecto para saciar nuestro morbo porque cada día tenemos una vida real para despedazar o alguien a quien felicitar porque tuvo el valor de compartir con nosotros el origen de todos sus males.
Emociona ver la disputa entre la esposa, la amante y el marido infiel en plena calle gracias a una persona generosa que grabó la escena y la publicó en YouTube para nosotros, entristece la tristeza de Faryd Mondragón, buscamos desesperados la teta de una tuitera que dicen que mostró las tetas, la convertimos en TT y finalmente descubrimos que no mostró las tetas sino que eran apenas una inocentes fotografías en brasier. Y ocurre más o menos lo mismo todos los días: hoy sabemos que Adolfo Zableh fue víctima de abuso sexual en la infancia, mañana aparecerá una nueva víctima, un nuevo verdugo, un nuevo suicidio o tal vez otro guerrillero criticando duramente el capitalismo mientras lleva puesta una sudadera Adidas.
El espectáculo que brinda la telenovela o el reality Show ya no nos sacia, queremos miserias y alegrías de gente real y si esa gente es de la farándula nos emocionamos todavía más. Así está el mundo que nos correspondió vivir. El día menos pensado cualquiera de nosotros puede ser el protagonista.
Una vida narrada da paso a otra vida y no hay cuándo parar porque todos los días en los blogs y en YouTube podemos presenciar historias nuevas y eso es lo que busca quien exhibe su vida y quien la contempla: exhibirse como se exhibe otra gente en los programas de televisión, pero ahora no son actores sino gente real, historias reales, y eso nos excita más, nos hace sentir más “humanos”. No importa que la imagen personal se deteriore, lo que de verdad importa es capturar lectores y espectadores y sentirse famoso.
La autora no habla mucho de Facebook ni de Twitter y es una verdadera lástima porque es un hecho que son esos espacios los que tienen capturados y perdidos a más seres humanos que se toman por famosos y dan cuenta de su vida privada sin respetar límites. En el libro sólo se menciona a un autor colombiano: Efraím Medina y su desnudo frontal en Técnicas de masturbación entre Batman y Robin, pero es evidente que algunos autores colombianos han llegado mucho más lejos y han caído mucho más bajo. Lo que Carolina Sanín hace en YouTube, por ejemplo, es mucho más lastimero que cualquier desnudo frontal de un hombre en la carátula de un libro, más cuando se trata de una persona que, se supone, sabe  de escritura, lectura, literatura, interpretación, manejo de la imagen…
Vamos ahora con la columna de Adolfo Zableh.
El periodista vio una película y esa película lo llevó a pensar en abuso sexual, en la forma como ese hecho le arruina la vida a mucha gente, en el origen de su tartamudeo y sin decirlo nos da a entender que su forma de insultar a la gente desde su cuenta de Twitter tiene mucho que ver con esa experiencia traumática en la infancia. La violencia en Colombia y en el mundo tiene que ver con el hecho de que ocho de cada diez niños han sido víctimas de algún tipo de abuso y por eso el mundo está hecho una mierda. Ese es más o menos el resumen de su columna de opinión. Lo que el autor del texto dice es algo que todos sabemos desde hace mucho tiempo y las alarmas están encendidas. Una de las grandes promotoras fue Gilma Jiménez Gómez, gracias a sus campañas ahora los adultos no abusadores debemos tener mucho cuidado, no debemos ser muy cariñosos con los niños porque ellos viven con la sensación permanente de que pueden ser abusados y que el abusador casi siempre es un adulto de su círculo.
A cualquiera lo matan por meterse con quien no debe, escribe Adolfo Azableh, y luego se confiesa con nosotros:
“No es fácil decirlo, pero de mí abusaron cuando tenía 5 años y eso ha marcado mi vida. De entrada, es el origen de mi tartamudeo, y el tartamudeo no es otra cosa que miedo. A la gente, a la vida, a mí mismo. Queda roto quien es víctima de abuso. Desde pesadillas y depresión hasta consumo de drogas y deseos de suicidarse, pasando por un menú que incluye adicción o rechazo al sexo, desórdenes alimentarios, ansiedad e incapacidad de relacionarse. A mí no me ha ido tan mal, me tocó tartamudear y otro par de cositas. Eso, y la eterna angustia que no se va. El hueco en el estómago, la sensación de que algo está mal y no saber qué es. Con ese agujero, con el que dan ganas de llorar y salir corriendo, vive la mitad del mundo y lo ignora.
Hay mucha gente rota jugando a estar bien, quizá por eso el mundo está hecho mierda.
pero en todos los casos es más importante posar para la foto que reconocer el problema. Cuando las cosas se venden como excesivamente pulcras y correctas, es porque algo anda mal.
El tartamudeo me resultó cómodo durante mucho tiempo. Y aunque me han atacado por no poder hablar de corrido, me gusta saber que no tienen mucho más de dónde agarrarse. Mientras los animales, las mujeres, los niños y las minorías étnicas tienen sus defensores, a nosotros (James Rodríguez y Juan Manuel Santos incluidos) nadie nos cobija. Aprovechen, antes de que agredirnos dé cárcel. Gaguear me sirvió para que por mí sintieran lástima y compasión, y así evadir responsabilidades, incluso para que mi madre dejara de pegarme, pero la verdad es que estoy cansado, ya no me sirve. Si en algún momento fue útil, ahora me frena. El niño tartamudeaba, yo seré un hombre el día que lo supere. Cada palabra que digo, cada cosa que hago, cada tuit, cada columna es un grito de auxilio, una nueva oportunidad de liberarme. Esta no es la excepción”
intimidad.

viernes, 15 de enero de 2016

Contra la subversión

Al incorporar esta teoría de la apropiación, la contracultura se convierte en una “ideología total”, en un sistema de pensamiento completamente cerrado, inmune a la falsificación, en el que cada supuesta excepción tan sólo confirma la regla. Los rebeldes contraculturales llevan muchas generaciones fabricando música “subversiva”, pintura “subversiva”, literatura “subversiva” y ropa “subversiva” por no hablar de las universidades abarrotadas de profesores que propagan ideas “subversivas” a sus alumnos. Curiosamente, el sistema parece aguantar bien tantísima subversión. Pero ¿cabe pensar que no sea tan opresor como lo pintan? “Ni mucho menos”, contesta la rebelde contracultura. “Ésta es la constatación de que el sistema es incluso más opresor de lo que creíamos. ¡No hay más que ver lo bien que asimila tanta subversión!”.
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Es capitalismo de ficción

La guerra santa
La responsabilidad moral de las empresas
El comercio justo
El marketing con causa
La transparencia de la política
La estética de los injertos
La orgía futbolística
Los reality show
La videovigilancia universal
La cultura del shopping
La ciudad como parque temático
La copia global
La democracia a granel
La clonación
La customización
Los virus misteriosos
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La importancia teatral de las personas

El capitalismo de producción  definiría el periodo, desde finales del siglo XVIII hasta la Segunda Guerra Mundial, en cuyo transcurso lo principal eran las mercancías. A continuación, el capitalismo de consumo, desde la Segunda Guerra Mundial hasta la caída del Muro de Berlín, destacaría la trascendencia de los signos, la significación de los artículos envueltos en el habla de la publicidad. Finalmente, el capitalismo de ficción, surgido a comienzos  de los años noventa del siglo XX, vendría a cargar el énfasis en la importancia teatral de las personas.
Los dos primeros capitalismos se ocuparon ante todo de los bienes, del bienestar material; el tercero se encargaría de las sensaciones, del bienestar psíquico. La oferta de los dos anteriores era abastecer la realidad de artículos y servicios mientras la del tercero es articular y servir la misma realidad; producir una nueva realidad como máxima entrega. Es decir, una segunda realidad o realidad de ficción con la apariencia de una auténtica naturaleza mejorada, purificada, puerilizada. Esta segunda realidad gestada como un doble es la última prestación del sistema, tan definitiva que el mismo capitalismo desaparece como organización social y económica concreta para transformarse en civilización y se esfuma como artefacto de explotación para convertirse en mundo a secas. ¿El mejor de los mundos? Todo cuanto pueda ser mejor se encuentra incluido en sus potencialidades globalizadas, absorbentes, porque incluso la aventura extrema, la cara de la Revolución o el terrorismo, son asumidos como estímulos de su espectáculo.
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domingo, 4 de octubre de 2015

El marco del lenguaje

Aunque no me gustaba estudiar estudiaba
Y buscaba siempre a los mejores profesores
A los más fieros, a los más exigentes
A los que se salían de la mediocridad típica del profesor universitario.
Cuando lo tenía identificado
No sé a través de qué poder lograba que mi profesor favorito me terminara prestando sus libros favoritos.
No recuerdo cómo los abordaba
No recuerdo cómo se los pedía
No recuerdo cómo ellos terminaban prestándome sus libros.
Estos hombres fieros me prestaban los libros pero no me dejaban ver la biblioteca porque los lectores son gente extraña.
No me interesaban los libros de las profesoras sino los de los profesores
Debe haber algún placer morboso que yo misma no puedo explicar.
No los deseaba a ellos sino deseaba sus libros
Pero no quería libros favoritos de mujeres sino de hombres.
Es Extraño.
***
Un lector comprometido no presta libros sino los recomienda, los recicla y los regala. No los presta porque se los pueden robar.
Y ellos me los prestaban porque sabían que no era una ladrona.
No me robé ninguno.
Sólo le he robado libros a mis hermanos, a nadie más.
Es un secreto de familia.
No recuerdo cómo terminaba con los libros favoritos de mis profesores favoritos encima de mi mesa, en el centro, como reyes
Pero sí recuerdo que me despertaba en medio de la noche para saber si todavía estaban ahí.
Los libros prestados que recuerdo con más cariño son estos dos
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Tuve muchos libros de mis profesores favoritos sobre mi mesa pero sólo recuerdo estos dos.
Así de triste es la vida.
Mi profesor favorito me mostró muchos libros.
Los más selectos los tenía guardados en una vitrina y esos sí los podía ver, pero no tocar.
Me hablaba de un libro, iba a la biblioteca, lo traía, me lo dejaba tocar y si yo quería me lo prestaba.
De la vitrina no se me antojó leer ninguno.
La biblioteca se veía desde la calle, pero desde adentro no me la dejaba ver.